27/3/16

“Aquellos polvos traen estos lodos”
Los hechos acaecidos recientemente en la ciudad de Bruselas símbolo y baluarte de la UE, nos obliga a reflexionar sobre el  porqué del hecho que nos causa tanto dolor y sufrimiento. En el análisis del mismo no cabe la venganza, solo la reflexión sobre qué hechos han incitado al fanatismo religioso, como única salida a su frustración social.

Los polvos

Hechos

El colonialismo de los países europeos del siglo XIX, so pretexto de exportar la cultura de Europa al continente africano, esclavizó a sus moradores, explotándoles laboralmente y  manteniéndolos sumidos en su ignorancia  atávica. Hay tres circunstancias las cuales propiciaron en mayor parte la descolonización: el deseo de los pueblos indígenas a independizarse, la distracción europea por los asuntos mundiales y el resentimiento popular contra el racismo y la desigualdad. La descolonización del continente Africano, se inicia tras la finalización de la Segunda Guerra Mundial.
Debido a que se llevaba a cabo la Guerra Fría, los países europeos tenían cierto temor a que las colonias africanas se volvieran hacia el comunismo como una salida para obtener su independencia, así que en muchas colonias se les abrió la puerta para independizarse pacíficamente. La realidad del evento es que los países que lograron ser independientes, siguen controlados por las potencias de las que supuestamente se liberaron en lo político y en lo económico, pasando de independientes a dependientes.   
Con el nombramiento de Mijaíl Gorbachov Secretario General del PCUS el 11 de marzo de 1985 da comienzo el final de la guerra fría y el comienzo de la perestroika (reestructuración). La caída del muro de Berlín el 9 de noviembre 1989 no solo significa la liberación del Berlín este,  sino la unificación de Alemania según la Ley Fundamental  que un año más tarde  fue aprobada, el  3 de Octubre del 1990.
El desmembramiento de la URSS tanto social, económica y militarmente, dejó las manos libres al neoliberalismo propiciado por la Escuela de Chicago, cuyo principal mentor fue Milton Friedman, defensor del liberalismo económico. Asesor del presidente de EEUU Ronald Reagan  y de la primera ministra del Reino Unido Margaret Thatcher. El primer ensayo de su teoría monetaria se llevó acabo en Chile durante la dictadura del General Augusto Pinochet (1973-1990).
Hoy impera el neoliberalismo de capital y mercancías cuyo objetivo no es redistribuir la riqueza, sino más bien lo contrario a tenor de los datos, aportados por un informe de Intermón Oxfam realizado de cara al Foro Económico Mundial de Davos.
El 1% más rico de la población mundial tendrá más dinero que el 99% restante en 2016. El 1% de la población española concentra más riqueza que el 70 más pobre",

Los lodos

No deberíamos confundir la Religión Musulmana, con el fundamentalismo islámico. Es comprensible que el dolor nos ciegue y la rabia y frustración nublen la razón. Si así lo hacemos, daremos pábulo al radicalismo xenófobo que es más de lo mismo. La pobreza y  el sentimiento de no pertenencia a la comunidad en que vivimos, nos avoca al oscurantismo al considerarnos diferentes. En este estado, se agita nuestro deseo de venganza al no ser reconocidos, pues no hay mayor soledad que la indiferencia. Este es el germen de la violencia indiscriminada e irracional. Ya no vemos al otro con los ojos del alma, sino que el diferente es nuestro enemigo. 
En el mundo que nos ha tocado vivir, globalizado en lo económico, social, cultural y religioso, la radicalización ante el diferente no deberíamos aceptarla. Hemos de potenciar la relación cultural y étnica. Deberíamos recuperar el espíritu de tolerancia y convivencia de la ciudad de Toledo en el siglo XII y XIII. La famosa escuela de traductores.

Reflexión       

La tercera  ley de Newton es: Principio de Acción y Reacción. A tenor de los hechos acontecidos, parece obvio que habría que incluirlo como un principio básico en la sociología. Nos rasgamos las vestiduras cuando los ciudadanos supuestamente libres sentimos en nuestras carnes el dolor y hedor, causado por  la deflagración de los artefactos explosivos de los terroristas. No tenemos respuestas a estos hechos execrables, no somos capaces de comprenderlos, tal vez porque solo miramos a nuestro entorno y lo que apreciamos es un bienestar fruto de la paz. Deberíamos alzar la mirada y otear el horizonte para apreciar el dolor y frustración de aquellos que nos golpean.
Nos llenamos la boca con frases hechas que penetran por nuestros oídos y embelesan nuestra alma, haciendo más llevadera nuestra perdida, pero la realidad es como el aceite, le puedes mezclar con el agua agitándola, pero al transcurrir del tiempo, volverá a situarlo de nuevo en la superficie y nuestro dolor se hará eterno.