29/9/12

¿Hay conciencia social?

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Hoy 28 de septiembre de 2012, más de trescientas personas se han reunido en la plaza de la Puerta del Sol de Madrid, para ser los primeros en hacerse con el nuevo teléfono inteligente iPhon 5 de la compañía Apple, al módico precio que oscila entre los 669 y 869 euros la unidad. No es de extrañar que nuestro presidente diga a The Wall Street Journal que los problemas financieros por los que ésta pasando España "Esta es una situación fascinante que estoy tratando".

Entiendo que a una mayoría de usuarios les subyuguen las últimas tecnologías. Es obvio que el logotipo de la manzana y lo que él representa —innovación tecnológica— genera fidelidad a la empresa Apple, hasta extremos inusitados de provocar adicción y competir por ser el primero en tener su última novedad en el mercado, y tal como marca su ley, la demanda genera el precio del producto, a todas luces desorbitado respecto al costo de producción.

Apple deslocalizó su producción a China, donde fabrica el iPhon 5 en la empresa Foxconn. Recientemente a consecuencia de las medidas draconianas que tienen que soportar sus trabajadores y motivado por el último suicido acaecido en la planta de montaje del iPhon 5 , el segundo después de haber llegado a un acuerdo firmado por la compañía y Apple para mejorar las condiciones laborales de los trabajadores, al cual se llegó después de reiteradas amenazas de los trabajadores de un suicidio colectivo, la organización independiente Asociación de Justicia Laboral (FLA, en sus siglas en inglés) llevó a cabo una investigación, la cual desveló que los trabajadores chinos de la compañía trabajan, en ocasiones, más de 60 horas a la semana, algo que viola las leyes.

Es notoria la indiferencia social en nuestro país, todo y la que está cayendo, parece que las miserias del otro no van conmigo. Como dice el texto “Primero se llevaron…” atribuido a Bertolt Brecht, realmente pertenece al pastor luterano alemán Martin Niemöller (1892–1984), es parte de un sermón dado por él en la Semana Santa de 1946 y dice así: Cuando los nazis vinieron a buscar a los comunistas, guardé silencio, porque yo no era comunista. Cuando encarcelaron a los socialdemócratas, guarde silencio, porque yo no era socialdemócrata. Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas, no protesté, porque yo no era sindicalista. Cuando vinieron a buscar a los judíos, no protesté, porque yo no era judío. Cuando vinieron a buscarme, no había nadie más que pudiera protestar.

Siento indignación, al contemplar el consumo impulsivo de aquellos indiferentes sociales, que a la hora de colmar su deseo —eternamente insatisfecho— no reparan en el costo social que supone para otros el colmarlo. Seres individualistas—sin alma— gregarios de la moda y como dice Raimon, el cantautor de Xàtiva, en la cançó “Jo vinc d’un silenci”, «qui perd els orígens perd identitat». Sin duda estoy de acuerdo con él y parafraseándole me atrevo a afirmar que aquellos que aman el “individualismo, que no la individualidad, renuncian a su humanidad”.

Para más información:

1)http://www.lavanguardia.com/internacional/20120924/54351769852/pelea-iphone-china-heridos.html

2)http://www.nytimes.com/2012/01/26/business/ieconomy-apples-ipad-and-the-human-costs-for-workers-in-china.html?_r=3&pagewanted=all&

3)http://www.nytimes.com/2012/01/22/business/apple-america-and-a-squeezed-middle-class.html

4) http://aalonsog.blogspot.com.es/2012/01/homo-balbus_12.html

2 comentarios:

Eduard García Manzano dijo...

Ya quisiera "yo", apreciado humanista, que el indiferente social, el feliz consumidor de lo superfluo, de lo efímero, fuese realmente un individuo "individualista", porque entonces tal afiliación no le permitiría olvidarse de su propia e individual responsabilidad en relación a sus actos. El tan nombrado "egoísmo" del productor y/o consumidor capitalista es de naturaleza colectiva, sectaria, en definitiva, de rebaño. Quien se sienta, en la actualidad, verdaderamente individualista ("yo"), no puede evitar sentirse solo y desprotegido; y desde esa soledad y desprotección, la conciencia social, la "mía", no desaparece, aunque, obviamente, me resule cada vez más difícil compartirla de manera responsable con los demás.

Antonio Alonso dijo...

Una vez más agradezco tus profundos y acertados comentarios a los artículos breves que me sugieren la cambiante actualidad. La intención no es otra de mí parte que la humilde pretensión de despertar conciencias.
Antonio